sábado, 12 de diciembre de 2009
Te odio
Odio que jota se haya casado. Odio que no esté conmigo. Odio que los tipos con los que me acuesto no se parezcan en nada a él.
lunes, 2 de noviembre de 2009
Y las cosas se van a la mierda
Hoy estoy cagada. Jean se casa en menos d una semana. La que creía era mi amiga, agarró con el tipo que me tiré hace algunas semanas. Mi hermano está mal. Tengo el puto colesterol alto y estoy comiendo como una beba de 5 meses y muriendo de hambre. Pero la principal razón que me tiene cagada es que mi abuelita está mal
jueves, 1 de octubre de 2009
miércoles, 30 de septiembre de 2009
Jota dos puntos seguidos (:)
Jota, te necesito. Quiero verte. No sé por qué de nuevo me entraron estas casi incontrolables ganas de buscarte, de saber de ti y de querer sentirte a mi lado. Tal vez será porque terminé con Erre el fin de semana. No pude hacer el amor con él, ni siquiera pude tener sexo con él. Solo contigo hice el amor. Con otros tuve sexo sin sentido y poco emocionante. Si bien es cierto que aunque duraron más que tú y tuvieron más ritmo y más técnica, solo contigo lo disfruté intensamente.
El sábado salí con Erre. No me sentí cómoda. Pensé mucho en ti. Dimos vueltas, se estacionó en Constructores, me besó. Me tocó. Lo toqué. No sentí mucho. Erre quería ir a un hostal. Yo lo pensé pero no quise. Sabes que no me gusta ir a hostales. Solo contigo fui a tres. Me gustó más hacerlo en tu cuarto.
Le dije para ir a mi casa, donde últimamente no hay gente. Llegamos, entramos al cuarto del fondo. Me besó. Traté de responderle pero me dio cositas. Le dije que mejor me besara el cuello. Me quiso besar y me dieron ganas de vomitar. Me dije que no sea idiota, que al menos lo intente. "Tal vez sea bueno en la cama", pensé. Quiso hacerlo en el suelo. Al final no se pudo. Quiso hacerlo en una silla, fue incómodo. Nos acostamos en la cama. Trató de entrar pero no pudo. Yo no pude. No sé qué pasó. Simplemente no se pudo. Por más que traté, no pasó nada. Escuchamos ruidos y nos vestimos rápido. Luego discutimos por eso, porque yo no quería ir a otro lado, porque quería imponer sus reglas, porque me dijo que nunca había estado con nadie cuando en realidad se había tirado a mil. Y, aunque eso no me importe mucho (mientras se haya cuidado), porque yo también lo he hecho, pues sí me importa el hecho de que me haya mentido. Lo peor es que mientan.
En fin, terminamos, se acabó, finito. No more. Me sentí aliviada, porque no quería estar con él, no había química. No me gustaba ni estar a su lado. Hablamos como media hora más en la puerta d mi casa. Me dijo ya me voy, pero seguía ahí. Salí de mi casa, cuando regresé ya no estaba.
En la tarde vino una de las personas con las que me acuesto a veces. Quería que pase algo, pero no se pudo. Pensé más en ti. Te extrañé y me acordé de lo genial que fue acostarme contigo. En las miradas que intercambiamos. En los besos. Nunca nadie me ha besado como tú. Extraño esa pasión de mierda. Hasta ahora nada ha vuelto a ser tan intenso.
Lo que trato de decirte, con casi nada de elocuencia, es que me acuerdo de ti. A veces, como hoy, necesito verte, aunque sea poder llamarte y saber que estás ahí, no conmigo, pero al menos estás ahí. Me gustaría poder abrazarte y sentir que eres solo para mí.
El sábado salí con Erre. No me sentí cómoda. Pensé mucho en ti. Dimos vueltas, se estacionó en Constructores, me besó. Me tocó. Lo toqué. No sentí mucho. Erre quería ir a un hostal. Yo lo pensé pero no quise. Sabes que no me gusta ir a hostales. Solo contigo fui a tres. Me gustó más hacerlo en tu cuarto.
Le dije para ir a mi casa, donde últimamente no hay gente. Llegamos, entramos al cuarto del fondo. Me besó. Traté de responderle pero me dio cositas. Le dije que mejor me besara el cuello. Me quiso besar y me dieron ganas de vomitar. Me dije que no sea idiota, que al menos lo intente. "Tal vez sea bueno en la cama", pensé. Quiso hacerlo en el suelo. Al final no se pudo. Quiso hacerlo en una silla, fue incómodo. Nos acostamos en la cama. Trató de entrar pero no pudo. Yo no pude. No sé qué pasó. Simplemente no se pudo. Por más que traté, no pasó nada. Escuchamos ruidos y nos vestimos rápido. Luego discutimos por eso, porque yo no quería ir a otro lado, porque quería imponer sus reglas, porque me dijo que nunca había estado con nadie cuando en realidad se había tirado a mil. Y, aunque eso no me importe mucho (mientras se haya cuidado), porque yo también lo he hecho, pues sí me importa el hecho de que me haya mentido. Lo peor es que mientan.
En fin, terminamos, se acabó, finito. No more. Me sentí aliviada, porque no quería estar con él, no había química. No me gustaba ni estar a su lado. Hablamos como media hora más en la puerta d mi casa. Me dijo ya me voy, pero seguía ahí. Salí de mi casa, cuando regresé ya no estaba.
En la tarde vino una de las personas con las que me acuesto a veces. Quería que pase algo, pero no se pudo. Pensé más en ti. Te extrañé y me acordé de lo genial que fue acostarme contigo. En las miradas que intercambiamos. En los besos. Nunca nadie me ha besado como tú. Extraño esa pasión de mierda. Hasta ahora nada ha vuelto a ser tan intenso.
Lo que trato de decirte, con casi nada de elocuencia, es que me acuerdo de ti. A veces, como hoy, necesito verte, aunque sea poder llamarte y saber que estás ahí, no conmigo, pero al menos estás ahí. Me gustaría poder abrazarte y sentir que eres solo para mí.
sábado, 19 de septiembre de 2009
Un clavo no saca a otro clavo
El mes pasado, después de 8 meses, me acosté con alguien. No fue la gran cosa. Fue rápido. Fue aburrido. Desde que terminé con jota siempre pensé que me volvería a buscar para acostarnos y volveríamos y que, siempre sería así, como aquella noche de diciembre. Pasaron nueve largos meses y no fue así. Me acosté con un pata llamado Jhon. No John, sino Jhon.
Después de hacerlo abrí su mochila y encontré algo muy amarillo, casi resplandeciente a mis ojos, como diciendo mírame. Era su dni. Dni amarillo. Dni del menor de edad. ¡Plop! Él me había dicho que ya tenía 18, que era adulto desde el año pasado. Le inventé cualquier excusa y le dije que se vaya rápido, que venía gente y que tenía que hacer.
A la semana siguiente, fui a dar el examen de ortografía a la universidad. Era de noche, me encontré con un amigo. Terminando de dar el examen fuimos a caminar. Llegamos a un parque de Córpac, parecía bosque. Nos acostamos en el césped. Escuchamos música. Me abrazo. Nos besamos y terminamos con unos toques bravos. Un poco más y lo hacíamos. Pasaba el tipo de serenazgo en una bicicleta y nos fuimos. Hubiera sido emocionante hacerlo en medio de un parque.
A los cinco días volví a acostarme con el tipo 1. Fue más aburrido y corto que la vez pasada.
sábado, 12 de septiembre de 2009
Me llega
Me llega tener que estar un sábado aburrida en mi casa, en msn. A partir de esto, me puse a pensar en las cosas que me llegan.
- Me llega que la gente escriba "jaa" en vez de jajajaja, es tan estúpido y ambiguo, una de dos, o se ríen por compromiso como un "jaa, qué vivo, tu chiste no me da risa, matate", o un jaa porque son tan flojos que se agotan escribiendo jajaja. Estoy a punto de bloquear a mis contactos que ponen jaa.
- El uso excesivo de XD me está hartando, si no tienes nada que decir o que poner, pues no pongas nadaaaaa! quedas mejor como sobrada que poniendo XD por las puras.
- El uso de íconos en lugar de palabras
Me llega estar loca.
lunes, 31 de agosto de 2009
Fuck you
No sé por qué ultimamente casi todo es sexo. Hoy vi una nueva foto del hdp d jota cn esa tipa cara d papa. Ajjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjj! Yo me embriagué el viernes. El sábado salí con el tipo que me gusta pero me bajoneó ver esa mierda de imagen en el vapuleado Hi5. He salido y tirado después de jota pero aún me sigue afectando. Me llega!
sábado, 25 de julio de 2009
Y así fue como...
Decidí eliminar a jota de mi msn. Hoy estaba hablando de lo más chévere con mis amigas por msn y justo a las 00:01 entró jota. Para variar, me puse nerviosa. Tenía como foto de display una imagen de Bridget Jones con unos calzones gigantes y de nick una tonteria. Está de más decir que en menos de 10 segundos cambie mi imagen para mostrar, mi nick y todo lo que se pueda cambiar, además de decirle a Yahayra y a Claudia que jean se había conectado y que no sabía qué decirle.
Luego recordé lo que me dijo mi psicologa en la tarde, que lo mejor era que lo bloqueara y eliminara porque todo el progreso que tenía se iba a la mierda cuando el se conectaba o aparecía.
Bueno, a los dos minutos él se fue, obviamente no me dijo nada. Me pareció rarazo que se haya conectado a esa hora. Tal vez fue su enamorada. En fin...
Así fue como después de pensarlo, lo inadmití y eliminé. Me dolió. Para ser sincera, sentí que se había cerrado un capítulo muy importante en mi vida. Ya no sabré cuando se conecte. Ya no podré hablarle. Ya no me emocionaré cuando entre. Ya no podré humillarme.
Volveré a tener vida y recordar los planes que tenía antes de volvérmelo a cruzar.
Luego recordé lo que me dijo mi psicologa en la tarde, que lo mejor era que lo bloqueara y eliminara porque todo el progreso que tenía se iba a la mierda cuando el se conectaba o aparecía.
Bueno, a los dos minutos él se fue, obviamente no me dijo nada. Me pareció rarazo que se haya conectado a esa hora. Tal vez fue su enamorada. En fin...
Así fue como después de pensarlo, lo inadmití y eliminé. Me dolió. Para ser sincera, sentí que se había cerrado un capítulo muy importante en mi vida. Ya no sabré cuando se conecte. Ya no podré hablarle. Ya no me emocionaré cuando entre. Ya no podré humillarme.
Volveré a tener vida y recordar los planes que tenía antes de volvérmelo a cruzar.
domingo, 19 de julio de 2009
Que es lo que quiero
No sé qué es lo que quiero, pero sé qué es lo que no quiero.
Haciendo un análisis de mis relaciones y de cómo me he sentido en cada una de ellas, hice mi lista de lo que no quiero y lo que no me gusta en los chicos.
Hay cosas que pueden sonar muy estúpidas y superficiales, pero, es lo que siento y pienso :P
No están de mayor a menor importancia, están escritas aleatoriamente:
-Que sean gordos. Para gorda, ya estoy yo, no necesito otro cuerpo rollizo.
-Que tengan mala ortografía. He estado con tipos que escriben bien con v. No es que yo sea Cervantes, pero al menos pido conocimientos básicos de las reglas ortográficas.
-Que sean creídos cuando en realidad no tienen nada que los haga superiores a los demás. Es bastante ridículo y triste ver a un tipo alabándose y presumiendo de lo que no tiene. ¿Por qué no aterrizan?
-No me gustan los altos. Por alguna extraña razón los prefiero chatos.
-No me llaman mucho la atención los morenos, tampoco tan blancos como Gasparín. Uno color beige sería preciso.
-Preferiría que no fuera misio, no tengo nada en contra de su nivel económico, es solo que a veces es chévere ir a lugares no tan comunes y populares.
-Que la tengan chiquita. No quiero una como de sex shop, pero al menos quiero algo que sea visible y no tenga que andar buscando con lupa.
-Que no sepan nada de cultura general. Conozco gente que habla cada roca...
-Que escuchen reggaeton siempre y se sepan las canciones de memoria.
-Que se crean los graciosos cuando EN VERDAD NO LO SON! Es lo más monse que puede haber en esta lista, creo.
-Que sus correos o nicks sean algo asi como chicosolitario123 o el tierno.
-Que su ropa sea más grande que ellos, como esos polos gigantes o esas zapatillas de astronauta.
-Que no me llame cuando dijo que me llamaría.
-Que sea impuntual. Ajjjjj! Me llegaa cuando dicen estoy ahii a las 7 y se aparece 8 y media.
-No me gusta que sea feo o viejo.
-Me jode que se hagan los tontos cuando quieren ocultar o, en su defecto, decir algo.
En fin, obviamente después de hacer esta lista, según las leyes de Murphy, tendré el doble de probabilidades de terminar enamoradísima de un tipo con una o más de estas características.
Vaya! Sí que los sé escoger.
Haciendo un análisis de mis relaciones y de cómo me he sentido en cada una de ellas, hice mi lista de lo que no quiero y lo que no me gusta en los chicos.
Hay cosas que pueden sonar muy estúpidas y superficiales, pero, es lo que siento y pienso :P
No están de mayor a menor importancia, están escritas aleatoriamente:
-Que sean gordos. Para gorda, ya estoy yo, no necesito otro cuerpo rollizo.
-Que tengan mala ortografía. He estado con tipos que escriben bien con v. No es que yo sea Cervantes, pero al menos pido conocimientos básicos de las reglas ortográficas.
-Que sean creídos cuando en realidad no tienen nada que los haga superiores a los demás. Es bastante ridículo y triste ver a un tipo alabándose y presumiendo de lo que no tiene. ¿Por qué no aterrizan?
-No me gustan los altos. Por alguna extraña razón los prefiero chatos.
-No me llaman mucho la atención los morenos, tampoco tan blancos como Gasparín. Uno color beige sería preciso.
-Preferiría que no fuera misio, no tengo nada en contra de su nivel económico, es solo que a veces es chévere ir a lugares no tan comunes y populares.
-Que la tengan chiquita. No quiero una como de sex shop, pero al menos quiero algo que sea visible y no tenga que andar buscando con lupa.
-Que no sepan nada de cultura general. Conozco gente que habla cada roca...
-Que escuchen reggaeton siempre y se sepan las canciones de memoria.
-Que se crean los graciosos cuando EN VERDAD NO LO SON! Es lo más monse que puede haber en esta lista, creo.
-Que sus correos o nicks sean algo asi como chicosolitario123 o el tierno.
-Que su ropa sea más grande que ellos, como esos polos gigantes o esas zapatillas de astronauta.
-Que no me llame cuando dijo que me llamaría.
-Que sea impuntual. Ajjjjj! Me llegaa cuando dicen estoy ahii a las 7 y se aparece 8 y media.
-No me gusta que sea feo o viejo.
-Me jode que se hagan los tontos cuando quieren ocultar o, en su defecto, decir algo.
En fin, obviamente después de hacer esta lista, según las leyes de Murphy, tendré el doble de probabilidades de terminar enamoradísima de un tipo con una o más de estas características.
Vaya! Sí que los sé escoger.
miércoles, 15 de julio de 2009
lunes, 13 de julio de 2009
Y, ¿qué pasaría si te veo?
Hoy (bueno, ayer, dado que ya es mañana :P) fui a una parrillada en casa de mi tía. Estaba muy divertida y entretenida :S así que me puse a alucinar e imaginar qué pasaría si jota me llamara mañana, como quedó el miércoles, antes de discutir.
Estuve imaginando todos los escenarios posibles. Desde dónde nos veríamos, la hora, cómo nos saludaríamos, etc. Obvio, llego la parte en donde podría pasar algo más que besos, y me puse a pensar en que, tal vez ya no sería tan interesante como lo fue alguna vez, ya no sentiría esas ganitas de verlo desnudo encima mío. Desnudo, tal vez sí, no lo niego, pero sobre mí, pues, creo que ya no.
Creo que tendría miedo. Me sentiría ansiosa. Me sudarían las manos y probablemente le diría mejor no. Me sentiría como la primera vez. Pensando mil cosas a la vez (desde ¿de qué color será el techo hasta por qué dura tan poco este weón?).
Creo que me sentiría incomoda y lo haría sentir un poco incomodo también a él. Tendría que convencerme. Aunque no negaré que era divertido ver las cosas que podía hacer y decir para lograr su objetivo.
En el supuesto e improbable caso de que me busque más tarde, creo que le diría que sí, hasta fácil le atraco para ir al telo de 25 soles, uno de esos súper monses que tienen una radio que solo capta am y en la tele sólo se ven el 4 y el 5.
No sé cómo se darán las cosas. Después de meses de idealizarlo, creo que más que ganas de hacerlo con él, tengo curiosidad. Curiosidad por ver qué pasa, pero nada más. Después de todo este tiempo y de las cosas feas que tuve que pasar, no quiero volver a lo mismo. Además, siento que sería rarazo volverlo a sentir taaaaaan cerca. O sea, sería como un extraño. Mi cuerpo se desacostumbró a su cuerpo.
Antes el solo verlo me ponía hot hasta en invierno. Ahora, creo que no. Pensar en lo atorrante y malo que fue conmigo, me quita todas las ganas! Y, a eso, sumarle el hecho de que no dura nada, que es huesudo y que la tiene doblada, peor todavía.
Supongo que está bien y que es mejor así, como me dijo mi amiiiiwiiiiis Gise: "hay cosas que es mejor dejarlas como recuerdo", y en este caso, es mejor dejar ese recuerdo pasional, en el año pasado. Siempre recordardé lo genial que fue mi primera vez, dejando de lado el miedo y el nerviosismo. A pesar de lo patán que es jota, ese día se esforzó, puso incienso, ordenó su cuarto, fue cariñoso, y fue especial.
Ahora, creo que sería todo muy distinto. Ya no provoca casi nada en mí.
Estuve imaginando todos los escenarios posibles. Desde dónde nos veríamos, la hora, cómo nos saludaríamos, etc. Obvio, llego la parte en donde podría pasar algo más que besos, y me puse a pensar en que, tal vez ya no sería tan interesante como lo fue alguna vez, ya no sentiría esas ganitas de verlo desnudo encima mío. Desnudo, tal vez sí, no lo niego, pero sobre mí, pues, creo que ya no.
Creo que tendría miedo. Me sentiría ansiosa. Me sudarían las manos y probablemente le diría mejor no. Me sentiría como la primera vez. Pensando mil cosas a la vez (desde ¿de qué color será el techo hasta por qué dura tan poco este weón?).
Creo que me sentiría incomoda y lo haría sentir un poco incomodo también a él. Tendría que convencerme. Aunque no negaré que era divertido ver las cosas que podía hacer y decir para lograr su objetivo.
En el supuesto e improbable caso de que me busque más tarde, creo que le diría que sí, hasta fácil le atraco para ir al telo de 25 soles, uno de esos súper monses que tienen una radio que solo capta am y en la tele sólo se ven el 4 y el 5.
No sé cómo se darán las cosas. Después de meses de idealizarlo, creo que más que ganas de hacerlo con él, tengo curiosidad. Curiosidad por ver qué pasa, pero nada más. Después de todo este tiempo y de las cosas feas que tuve que pasar, no quiero volver a lo mismo. Además, siento que sería rarazo volverlo a sentir taaaaaan cerca. O sea, sería como un extraño. Mi cuerpo se desacostumbró a su cuerpo.
Antes el solo verlo me ponía hot hasta en invierno. Ahora, creo que no. Pensar en lo atorrante y malo que fue conmigo, me quita todas las ganas! Y, a eso, sumarle el hecho de que no dura nada, que es huesudo y que la tiene doblada, peor todavía.
Supongo que está bien y que es mejor así, como me dijo mi amiiiiwiiiiis Gise: "hay cosas que es mejor dejarlas como recuerdo", y en este caso, es mejor dejar ese recuerdo pasional, en el año pasado. Siempre recordardé lo genial que fue mi primera vez, dejando de lado el miedo y el nerviosismo. A pesar de lo patán que es jota, ese día se esforzó, puso incienso, ordenó su cuarto, fue cariñoso, y fue especial.
Ahora, creo que sería todo muy distinto. Ya no provoca casi nada en mí.
jueves, 9 de julio de 2009
Yo quiero que me digas
Ayer te vi en el msn, hablamos, me emocioné con las disculpas que me pediste y con la invitación para vernos (fue mi culpa, lo sé) pero al final, terminaste cagándome, como siempre. Me dijiste que te mentí. En realidad creo que, como siempreee, buscaste la sinrazón, como me dijiste cuando terminaste conmigo.
Yo quiero que me digas que me amas, que todo estará bien y volverá a ser como antes.
Quiero que me vuelvas a pedir matrimonio. Te diría que sí, mil veces.
viernes, 19 de junio de 2009
Strong enough
Hoy me siento bien. En realidad es extraño, ya que hace meses estoy o estaba en una fucking depresión que me estaba limitando. No estoy ebria ni drogada. Hoy ya no quiero a jota. No me apetece buscarlo, ni llamarlo y ni siquiera escribir sobre él. Esta noche quiero escribir sobre mí :) Yes! Es lo más egocéntrico del mundo, pero qué shit! Es mi blog y puedo escribir lo que quiera.
Esta noche quiero escribir y contarle al mundo que me siento mejor, después de decenas de semanas de estar triste, muy triste y días en los que pensé que iba a morir.
Anoche le conté a mi mami que me acosté con jota. Le conté lo desastroso del tiempo que pasé desde que me dejó. Lo cagada que estaba. En fin, le conté todo. No me guardé nada. En verdad me sentí liberada. Hace tiempo se lo quería decir, aunque sabía lo cagada que estaba porque todo el mundo sabe lo cagada que estaba por él, ya que no hacía otra cosa más que hablar de él todo el tiempo. Hasta cree un blog para escribir sobre él, como que era muy obvio, ¿no?
Ahora estoy escuchando la canción de Cher, Strong enough, con mi paupérrimo conocimiento del idioma inglés, entiendo la letra y me siento totalmente identificada. Creo que ya me siento lo suficientemente fuerte otra vez para vivir sin él, creo que ya es tiempo de desterrarlo por completo de mi vida. No hay nada más que decir. Ya no voy a llorar más por eso. Ya fue. En este momento estoy lista para dejarlo ir. No hizo nada bueno por mí. Me complicó mucho las cosas y recién ahora creo firmemente que estaré mejor sin él y sin algún tipo de contacto, ni por msn ni por fotos ni nada. Acabo de decidir eliminarlo. Comenzaré borrando sus fotos de mi laptop, de mi mp4 y de mis usbs. Continuaré por expulsarlo de mi msn. Luego lo eliminaré de mi hi5. Es mejor evitar las tentaciones, por si se presenta algún momento de flaqueza en el futuro.
Borraré todo rastro de esa persona. Si bien es cierto que el pasado no se puede borrar, al menos intentaré que no quede registro de que alguna vez pasó por mi vida y del sufrimiento que me causó. Así de simple. Chau jean, no te deseo bien ni mal. NO EXISTES MÁS. Una periodista con tanto talento como yo no puede estar con alguien como tú.
Anyway, continuando con el tema positivo y de agradecimientos, estoy logrando superar la depre y los malos momentos principalmente gracias a mi mami, que me ha tenido toda la paciencia del universo, gracias a mi Michi, que siempre está conmigo y me abraza cuando lo necesito, a mi psicóloga que atiende mis llamadas y trata de ayudarme, a mis amigas y amigos, a los que puedo llamar cuantas veces quiera para aburrirlos con el mismo tema.
Otra vez me estoy sintiendo yo misma, la de antes, otra vez quiero joder, decir cosas en doble sentido y quiero escribir. Otra vez me quiero tirar a todos los tipos cueros. Bueno, nunca tanto, pero las “alucinadas” volvieron. Otra vez me volvió el aburrimiento de estar encerrada en mi casa. Ya quiero saliiiiir a la calle!!! Hasta quiero volver a la universidad. Quiero retomar mi vida. Quiero tener cosas que hacer y ser útil a la sociedad. Citando a Ni voz ni voto: No quiero ser antisocial…
Se me fue el insomnio, aunque considero que la mejor hora para escribir es de madrugada. No hay forma de que la inspiración llegue a otra hora del día.
Volví a comer tonterías, antes con las justas desayunaba, almorzaba y cenaba y nada más. Ahora salgo a comprar cositas ricas :P
Dejé de escuchar cumbia con letras de despecho y desengaño (El próximo tonto, Ojalá que te mueras, Quién cura, etc). La canción himno de esta patética historia de amor o más bien de desamor, Dime (Mateo Lynch), pasó al baúl de los recuerdos, ya ni siquiera le tengo en mi mp3.
Aunque todavía escucho casi todo el día a Amy Winehouse, ya no canto Will you still love me tomorrow tan triste como antes.
Agarré con tres tipos la semana pasada y, aunque me sentí un poco bitch, creo que fue revitalizante. Hice entrar a dos de ellos a mi cuarto, a uno recién lo conocí ese día y con el otro nos filmamos haciendo tonterías. El tercero se quedó en la puerta porque ese día estaban mis tías en la casa.En fin, creo que las cosas están mejorando. Espero que las cosas sigan yendo bien. Total, dicen que después de la tormenta sale el arcoíris :)
Esta noche quiero escribir y contarle al mundo que me siento mejor, después de decenas de semanas de estar triste, muy triste y días en los que pensé que iba a morir.
Anoche le conté a mi mami que me acosté con jota. Le conté lo desastroso del tiempo que pasé desde que me dejó. Lo cagada que estaba. En fin, le conté todo. No me guardé nada. En verdad me sentí liberada. Hace tiempo se lo quería decir, aunque sabía lo cagada que estaba porque todo el mundo sabe lo cagada que estaba por él, ya que no hacía otra cosa más que hablar de él todo el tiempo. Hasta cree un blog para escribir sobre él, como que era muy obvio, ¿no?
Ahora estoy escuchando la canción de Cher, Strong enough, con mi paupérrimo conocimiento del idioma inglés, entiendo la letra y me siento totalmente identificada. Creo que ya me siento lo suficientemente fuerte otra vez para vivir sin él, creo que ya es tiempo de desterrarlo por completo de mi vida. No hay nada más que decir. Ya no voy a llorar más por eso. Ya fue. En este momento estoy lista para dejarlo ir. No hizo nada bueno por mí. Me complicó mucho las cosas y recién ahora creo firmemente que estaré mejor sin él y sin algún tipo de contacto, ni por msn ni por fotos ni nada. Acabo de decidir eliminarlo. Comenzaré borrando sus fotos de mi laptop, de mi mp4 y de mis usbs. Continuaré por expulsarlo de mi msn. Luego lo eliminaré de mi hi5. Es mejor evitar las tentaciones, por si se presenta algún momento de flaqueza en el futuro.
Borraré todo rastro de esa persona. Si bien es cierto que el pasado no se puede borrar, al menos intentaré que no quede registro de que alguna vez pasó por mi vida y del sufrimiento que me causó. Así de simple. Chau jean, no te deseo bien ni mal. NO EXISTES MÁS. Una periodista con tanto talento como yo no puede estar con alguien como tú.
Anyway, continuando con el tema positivo y de agradecimientos, estoy logrando superar la depre y los malos momentos principalmente gracias a mi mami, que me ha tenido toda la paciencia del universo, gracias a mi Michi, que siempre está conmigo y me abraza cuando lo necesito, a mi psicóloga que atiende mis llamadas y trata de ayudarme, a mis amigas y amigos, a los que puedo llamar cuantas veces quiera para aburrirlos con el mismo tema.
Otra vez me estoy sintiendo yo misma, la de antes, otra vez quiero joder, decir cosas en doble sentido y quiero escribir. Otra vez me quiero tirar a todos los tipos cueros. Bueno, nunca tanto, pero las “alucinadas” volvieron. Otra vez me volvió el aburrimiento de estar encerrada en mi casa. Ya quiero saliiiiir a la calle!!! Hasta quiero volver a la universidad. Quiero retomar mi vida. Quiero tener cosas que hacer y ser útil a la sociedad. Citando a Ni voz ni voto: No quiero ser antisocial…
Se me fue el insomnio, aunque considero que la mejor hora para escribir es de madrugada. No hay forma de que la inspiración llegue a otra hora del día.
Volví a comer tonterías, antes con las justas desayunaba, almorzaba y cenaba y nada más. Ahora salgo a comprar cositas ricas :P
Dejé de escuchar cumbia con letras de despecho y desengaño (El próximo tonto, Ojalá que te mueras, Quién cura, etc). La canción himno de esta patética historia de amor o más bien de desamor, Dime (Mateo Lynch), pasó al baúl de los recuerdos, ya ni siquiera le tengo en mi mp3.
Aunque todavía escucho casi todo el día a Amy Winehouse, ya no canto Will you still love me tomorrow tan triste como antes.
Agarré con tres tipos la semana pasada y, aunque me sentí un poco bitch, creo que fue revitalizante. Hice entrar a dos de ellos a mi cuarto, a uno recién lo conocí ese día y con el otro nos filmamos haciendo tonterías. El tercero se quedó en la puerta porque ese día estaban mis tías en la casa.En fin, creo que las cosas están mejorando. Espero que las cosas sigan yendo bien. Total, dicen que después de la tormenta sale el arcoíris :)
domingo, 7 de junio de 2009
¿¿Todo mejorando??
Michi ya está bien, yo ya puedo dormir, dejé de pensar tanto en jota. Ya no me duermo pensando en él. Ya no sueño con él. Ya no me despierto pensando en él. El viernes y sábado salí con dos chicos. No la pasé mal ni triste. Ahora me dan ganas de comer y estoy saliendo de mi casa. Mi interés por los temas periodísticos como el de Bagua, ha regresado. Otra vez quiero estar informada y dar mi opinión al respecto. Otra vez estoy tratando de regresar a mi mundo, donde no todo era perfecto, pero al menos estaba bajo control. Estoy yendo semanalmente donde Karina, mi psicóloga. Ya no torturo tanto a mi mamá con mis huevadas. Veo la luz al final del túnel, aunque a veces me dan mis recaídas de inseguridad y palidezco de nuevo. No sé si sea momentáneo, o de verdad esté mejor. Sea como sea, espero que todo siga yendo bien, hasta salir de esta puta depre.
sábado, 16 de mayo de 2009
Por amor
Michi Pichi está mal. Tiene cálculos. Están justo en la punta de su pipì, lo cual impide que orine con normalidad. Yo estoy muriendo de ansiedad, estrès y pena. Su mèdico dice que controlándolo, no es grave y que los animales pueden estar más de tres días sin orinar. Obviamente yo, como su madre putativa, no espero que pase más de un día sin orinar. El veterinario viene interdiario a checkearlo y a sondearlo, por medio de la sonda salen algunas piedras. Odio esas putas piedras. Odio las galletas para gatos. El doctor dice que comer eso, a la larga genera la formación de cálculos. Deberían escribir eso en la bolsa. Odio que oculten información a los usuarios. Pronto escribirè una carta no muy agradable a esas putas compañías que la producen. Me quejaré con Aspec, con amigos de los animales y cuanta organización encuentre.
Hoy, el doctor no encontró la sonda número 4, trajo la número 6. Era muy grande y no entró. Le tuvo que sacar un poco de orina de la otra forma, que prefiero no describir. Michi se molestó. Obvio. A cualquiera le jodería que lo puncen.
Como yo soy una idiota sensible y paranoica, que cualquier cosa que pase lo tomo como algo malo, vi a Michi fastidiado en la tarde y fui a comprarle la dichosa sonda a la avenida Tacna. Le dije a mi prima que me acompañe. Llegamos después de las 5pm y habían mil tipos con caras medio extrañas… no hace falta escribir más. Por fin llegamos a Emancipación con Tacna. Preguntamos en varias tiendas hasta que por fin, en una calle súper metida encontramos la dichosa sonda, especial para gatos. Compré 5. En realidad hubiera comprado más, pero por algo le pago al doctor.
Regresamos en el primer taxi que pasaba por ahí. Sólo quería salir de ese horrible lugar. Me dio miedo, fácil hasta estaba pálida.
El punto es que por Michi, mi hijo, haría cualquier cosa. Por él, iría al lugar más peligroso a cualquier hora, si él lo necesita, vencería mis miedos cojudos, como el de salir a la calle, por él, me quedo despierta para cuidarlo, por él raptaría a su médico si fuera necesario, en Michi gastaría todo mi dinero, hasta el que no tengo. Porque él esté bien, yo vendería mi laptop, mi tele, mi colección de objetos de Bob Esponja y todas mis cosas materiales, si es preciso. No me importaría quedarme durmiendo en el suelo, con tal que él esté sanito y feliz.
Sólo a él le permito orinarse en mi cama y en mi ropa, con tal que orine, es más, con gusto le daría mi polo de Bob Esponja para que lo use como baño, hasta le daría mi cuaderno rojo, ese que escogió jota un domingo en la noche. Si olvidar a jota le quitarían los putos cálculos a mi Michi, sin pensarlo lo mandaría a la mierda, me lo sacaría de la mente y jamás volvería a pensar en él.
Mi mamá dice que estoy exagerando, que Michi no está tan mal, que yo soy una obsesiva y que en realidad la que está enfermando al gato, soy yo. Fácil tiene razón y debería calmarme un poco, hasta el doctor me dijo que no me desespere. En realidad me lo dijeron dos veterinarios. Como tenía miedo de que lo que me dijera el médico de cabecera de Michi no fuera cierto, consulte con uno de la clínica Rondón. En fin, tal vez yo sea demasiado exagerada, pero no puedo no estar triste si veo que a mi mejor amigo, a mi hermano, al ser que me acompaña desde que yo era niña y con el que comparto mis cosas, mis emociones y mis historias, le pasa algo. Con él he paso el mayor tiempo. El me cuida, él me espera. Él se queda conmigo cuando tengo miedo, me calienta cuando tengo frío. Me hace cabecitas cuando estoy deprimida, él me conoce tan bien como mi mamá. Es mi familia. Somos una familia de tres. Un equipo. Los únicos que me calman son mi mamá y Michi. Él es el único que me soporta con mis defectos, que son muchos más que mis virtudes. Él me quiere tal como soy, no le importa que sea gorda, cobriza, que no sepa hablar, que sea insegura o que me suden las manos. Él es feliz conmigo, y está de más decir que yo soy muy feliz con él. Cuántas veces evitó que me suicide. Él alegra mi vida. Es mi cereza. Él hace que me levante de mi cama los días en los que solo quiero dormir todo el día. Él - junto con mi mamá- le da sentido a mi vida. No hay nadie mejor que él. Es lo mejor del mundo masculino. Nadie jamás se podrá comparar con él. Ningún jean, ningún Brad Pitt. Nadie. Por eso, quemaré hasta mi último cartucho jodiendo al doctor hasta que Michi se ponga bien. Michi es mi muso inspirador.
Hoy, el doctor no encontró la sonda número 4, trajo la número 6. Era muy grande y no entró. Le tuvo que sacar un poco de orina de la otra forma, que prefiero no describir. Michi se molestó. Obvio. A cualquiera le jodería que lo puncen.
Como yo soy una idiota sensible y paranoica, que cualquier cosa que pase lo tomo como algo malo, vi a Michi fastidiado en la tarde y fui a comprarle la dichosa sonda a la avenida Tacna. Le dije a mi prima que me acompañe. Llegamos después de las 5pm y habían mil tipos con caras medio extrañas… no hace falta escribir más. Por fin llegamos a Emancipación con Tacna. Preguntamos en varias tiendas hasta que por fin, en una calle súper metida encontramos la dichosa sonda, especial para gatos. Compré 5. En realidad hubiera comprado más, pero por algo le pago al doctor.
Regresamos en el primer taxi que pasaba por ahí. Sólo quería salir de ese horrible lugar. Me dio miedo, fácil hasta estaba pálida.
El punto es que por Michi, mi hijo, haría cualquier cosa. Por él, iría al lugar más peligroso a cualquier hora, si él lo necesita, vencería mis miedos cojudos, como el de salir a la calle, por él, me quedo despierta para cuidarlo, por él raptaría a su médico si fuera necesario, en Michi gastaría todo mi dinero, hasta el que no tengo. Porque él esté bien, yo vendería mi laptop, mi tele, mi colección de objetos de Bob Esponja y todas mis cosas materiales, si es preciso. No me importaría quedarme durmiendo en el suelo, con tal que él esté sanito y feliz.
Sólo a él le permito orinarse en mi cama y en mi ropa, con tal que orine, es más, con gusto le daría mi polo de Bob Esponja para que lo use como baño, hasta le daría mi cuaderno rojo, ese que escogió jota un domingo en la noche. Si olvidar a jota le quitarían los putos cálculos a mi Michi, sin pensarlo lo mandaría a la mierda, me lo sacaría de la mente y jamás volvería a pensar en él.
Mi mamá dice que estoy exagerando, que Michi no está tan mal, que yo soy una obsesiva y que en realidad la que está enfermando al gato, soy yo. Fácil tiene razón y debería calmarme un poco, hasta el doctor me dijo que no me desespere. En realidad me lo dijeron dos veterinarios. Como tenía miedo de que lo que me dijera el médico de cabecera de Michi no fuera cierto, consulte con uno de la clínica Rondón. En fin, tal vez yo sea demasiado exagerada, pero no puedo no estar triste si veo que a mi mejor amigo, a mi hermano, al ser que me acompaña desde que yo era niña y con el que comparto mis cosas, mis emociones y mis historias, le pasa algo. Con él he paso el mayor tiempo. El me cuida, él me espera. Él se queda conmigo cuando tengo miedo, me calienta cuando tengo frío. Me hace cabecitas cuando estoy deprimida, él me conoce tan bien como mi mamá. Es mi familia. Somos una familia de tres. Un equipo. Los únicos que me calman son mi mamá y Michi. Él es el único que me soporta con mis defectos, que son muchos más que mis virtudes. Él me quiere tal como soy, no le importa que sea gorda, cobriza, que no sepa hablar, que sea insegura o que me suden las manos. Él es feliz conmigo, y está de más decir que yo soy muy feliz con él. Cuántas veces evitó que me suicide. Él alegra mi vida. Es mi cereza. Él hace que me levante de mi cama los días en los que solo quiero dormir todo el día. Él - junto con mi mamá- le da sentido a mi vida. No hay nadie mejor que él. Es lo mejor del mundo masculino. Nadie jamás se podrá comparar con él. Ningún jean, ningún Brad Pitt. Nadie. Por eso, quemaré hasta mi último cartucho jodiendo al doctor hasta que Michi se ponga bien. Michi es mi muso inspirador.
YO AMO A MICHI
Michi es mi gato. Es siamés. Lo tengo desde hace mucho. Mi papá me lo compró. Yo lo escogí. Recuerdo que era el más tímido de entre todos sus hermanos, por eso me gustó. Dicen que los animales se parecen a sus dueños y los dueños a sus mascotas. Yo estoy totalmente de acuerdo. Él es como yo. Detesta a los niños. Es malhumorado. Huraño con la gente que no conoce o que no le cae bien. No aguanta pulgas. Es terco, como yo, a veces obsesivo y ansioso, como yo. Le gusta mimarme, así como a mí me gusta mimarlo. Es engreído como yo, y con una mirada de esos inmensos ojos azules, me puede derretir y tenerme en la palma de sus patitas. Es dominante y no es muy sociable, creo que eso lo aprendió de mí. Cuando estoy triste o encerrada en mi mundo, él sabe cómo hacerme volver a la Tierra. ¡Estoy tan orgullosa de mi retoño! Ahora Michi ya es adulto y estos días no está muy bien. Espero que solo sea algo pasajero y no pase más de un susto.
Yo amo a Michi. Tengo su foto como fondo de pantalla en mi celular, en el celular de mi mamá y en mi pc. Es mi mejor amigo, mi hijo, mi hermano, es lo más cercano a mí. Está conmigo todo el día. No tiene que dejarme para ir a trabajar y no me grita ni se pelea conmigo, solo de jueguito. Tengo un montón de fotos suyas. Creé un álbum en mi hi5 sólo para fotos de Michi. Inventé mil nombres para llamarlo de manera original y cariñosa, desde Michi Martin hasta Brad Mich. Tengo toda o casi toda mi ropa agujereada por sus garritas. Obviamente siempre tengo pelos de gato encima. Mi cuarto huele a pichi de gato, lo cual no me molesta porque él es mi centro. Él puede hacer lo que quiera. Lo amo. Es genial conmigo y quiero que siga siendo así. No quiero que le pase nada a Michi. Si pudiera darle mi vejiga, con mucho gusto y sin pensarlo dos veces, se la doy.
Yo amo a Michi. Tengo su foto como fondo de pantalla en mi celular, en el celular de mi mamá y en mi pc. Es mi mejor amigo, mi hijo, mi hermano, es lo más cercano a mí. Está conmigo todo el día. No tiene que dejarme para ir a trabajar y no me grita ni se pelea conmigo, solo de jueguito. Tengo un montón de fotos suyas. Creé un álbum en mi hi5 sólo para fotos de Michi. Inventé mil nombres para llamarlo de manera original y cariñosa, desde Michi Martin hasta Brad Mich. Tengo toda o casi toda mi ropa agujereada por sus garritas. Obviamente siempre tengo pelos de gato encima. Mi cuarto huele a pichi de gato, lo cual no me molesta porque él es mi centro. Él puede hacer lo que quiera. Lo amo. Es genial conmigo y quiero que siga siendo así. No quiero que le pase nada a Michi. Si pudiera darle mi vejiga, con mucho gusto y sin pensarlo dos veces, se la doy.
sábado, 2 de mayo de 2009
{Casi} Medio año de abstinencia, medio año de insomnio
Estoy aburrida. Cualquier texto que comience con algo como estoy aburrida es un desastre y no debería ser leído, ni siquiera haberse escrito. Es uno de mayo y yo sigo pensando en j. El único propósito que estoy cumpliendo de mi lista para este año, es el de no tener sexo. Hace 5 meses, que en realidad parecen años, no tengo nada con nadie. Las únicas dos veces en las que estuvo a punto de pasar se me fueron las ganas justo antes de… Ahora que volví con Renato, mi enamorado de toda la vida, con el que estuve 4 años o más, el que me viene rogando para acostarnos desde el colegio, supongo que pasará, o tal vez no. No puedo sacar a jota de mis pensamientos. No concibo la idea de acostarme con otro que no sea él, no por un tema de fidelidad o huevadas así, sino porque nadie me ha gustado ni me gusta tanto como él, sólo él me `prende´ sólo él hace que deje de escribir, sólo él hace que mande todo a la mierda. Hace casi medio año estoy triste, es algo machista y estúpido lo que escribiré pero, desde que terminó conmigo no tengo vida, pienso en él hasta cuando no estoy pensando. Dejé la universidad, dejé de salir y de tener amigos, mis ganas se fueron junto con él. No sé cuál sea el antídoto, tal vez volver con él me haga recuperar las ganas de vivir y la seguridad que perdí o tal vez no. Tal vez si volviera me daría lo mismo, después de tanto daño que me causó. Tal vez ni siquiera tendría ganas de verlo desnudo, que era algo que me encantaba, no sé por qué nunca le tomé una foto. Con él, hasta me hubiera filmado.
Nunca pensé estar así por alguien. Me siento como aquel ajedrecista adolescente que perdió la cabeza por esta chica brasileña, mayor que él. Creo que nunca más me acostaré con alguien. Creo que está bien. El sexo está sobrevalorado. No es lo máximo como nos hacen creer los medios. Ir a Kuélap o al Colca fue más emocionante, chévere y productivo que los dos minutos y medio que jota duró (sumando el tiempo de todas las veces).
En todo caso, jota ha sido el único que despertó lo que nadie antes había logrado. Según mi buena amiga Claudia y el resto del planeta, jean es un imbécil, mientras que yo, soy imbécil, pero al menos tengo o tenía (hasta el año pasado) alguna habilidad para ser periodista. Después de escribir en este blog, es obvio que el talento se fue cuando apareció jota.
Son las tres y veintiocho de la madrugada, mi laptop está lenta y yo, en la oscuridad y escuchando canciones de Nubeluz, estoy sin poder dormir. En la tele no hay nada, ni Alf ni el pseudo porno que están pasando en Golden me llaman la atención.
Las canciones de Nubeluz son geniales, pero, cómo hacer caso a los consejos de alguien más depresiva que yo, que terminó suicidándose. Si yo hubiera sido Mónica, con todo el dinero que tenía, le hubiera pagado a Tino para que se case conmigo o sea mi esclavo. Qué mierda importa lo que digan los demás. Hasta he pensado que, cuando trabaje y tenga mi propio dinero, decirle a jota que lo mantengo si se muda conmigo, qué patético, lo sé.
Ayer hablé con mi psicóloga. Quiere que vuelva a las sesiones. Dice que me hace falta hablar sobre lo que me pasa. No sé qué tan buena idea sea contarle mis huevadas, más sencillo es hacerlo públicamente en Internet. No soy buena para hablar. No me gusta hablar. Me trabo, me sudan las manos, no me salen las palabras, al final entienden al revés lo que quise decir y sólo me queda decir: ´ok, tienes razón`, porque me da flojera volver a repetir el rollo que me mandé.
No es fácil decirle a alguien que no es tu amiga, todas las cosas que sientes, no es fácil decirle: ´puta, estoy totalmente cagada porque tiré con un tipo que no quiere nada conmigo, pero me gusta mucho y quiero estar con él a pesar que me trata peor que a un perro`. Es incómodo. Va a pensar que estoy loca o que soy el ser más idiota de la Tierra y fácil hasta se burla por dentro, si fuera psicóloga yo lo haría. Ya tengo varios traumas y no quiero seguir aumentándolos.
Además, qué es lo que se debe decir y qué no. Supongo que solamente debo decirle cosas serias, como la universidad o mi futuro profesional, ese tipo de cosas que aparentan que una es madura. No sabría cómo decirle que me cago de miedo porque no sé que voy a hacer de mi vida, que tengo miedo de salir a la calle porque me frikean los accidentes de tránsito y mil cojudeces más. Especialmente no sabría cómo decirle que no quiero crecer, que me da pánico ser adulta y tener responsabilidades y a medida que aumentan mis años, mis temores se multiplican. En fin, supongo que es un tema que debo resolver yo sola, de algún modo.
Nunca pensé estar así por alguien. Me siento como aquel ajedrecista adolescente que perdió la cabeza por esta chica brasileña, mayor que él. Creo que nunca más me acostaré con alguien. Creo que está bien. El sexo está sobrevalorado. No es lo máximo como nos hacen creer los medios. Ir a Kuélap o al Colca fue más emocionante, chévere y productivo que los dos minutos y medio que jota duró (sumando el tiempo de todas las veces).
En todo caso, jota ha sido el único que despertó lo que nadie antes había logrado. Según mi buena amiga Claudia y el resto del planeta, jean es un imbécil, mientras que yo, soy imbécil, pero al menos tengo o tenía (hasta el año pasado) alguna habilidad para ser periodista. Después de escribir en este blog, es obvio que el talento se fue cuando apareció jota.
Son las tres y veintiocho de la madrugada, mi laptop está lenta y yo, en la oscuridad y escuchando canciones de Nubeluz, estoy sin poder dormir. En la tele no hay nada, ni Alf ni el pseudo porno que están pasando en Golden me llaman la atención.
Las canciones de Nubeluz son geniales, pero, cómo hacer caso a los consejos de alguien más depresiva que yo, que terminó suicidándose. Si yo hubiera sido Mónica, con todo el dinero que tenía, le hubiera pagado a Tino para que se case conmigo o sea mi esclavo. Qué mierda importa lo que digan los demás. Hasta he pensado que, cuando trabaje y tenga mi propio dinero, decirle a jota que lo mantengo si se muda conmigo, qué patético, lo sé.
Ayer hablé con mi psicóloga. Quiere que vuelva a las sesiones. Dice que me hace falta hablar sobre lo que me pasa. No sé qué tan buena idea sea contarle mis huevadas, más sencillo es hacerlo públicamente en Internet. No soy buena para hablar. No me gusta hablar. Me trabo, me sudan las manos, no me salen las palabras, al final entienden al revés lo que quise decir y sólo me queda decir: ´ok, tienes razón`, porque me da flojera volver a repetir el rollo que me mandé.
No es fácil decirle a alguien que no es tu amiga, todas las cosas que sientes, no es fácil decirle: ´puta, estoy totalmente cagada porque tiré con un tipo que no quiere nada conmigo, pero me gusta mucho y quiero estar con él a pesar que me trata peor que a un perro`. Es incómodo. Va a pensar que estoy loca o que soy el ser más idiota de la Tierra y fácil hasta se burla por dentro, si fuera psicóloga yo lo haría. Ya tengo varios traumas y no quiero seguir aumentándolos.
Además, qué es lo que se debe decir y qué no. Supongo que solamente debo decirle cosas serias, como la universidad o mi futuro profesional, ese tipo de cosas que aparentan que una es madura. No sabría cómo decirle que me cago de miedo porque no sé que voy a hacer de mi vida, que tengo miedo de salir a la calle porque me frikean los accidentes de tránsito y mil cojudeces más. Especialmente no sabría cómo decirle que no quiero crecer, que me da pánico ser adulta y tener responsabilidades y a medida que aumentan mis años, mis temores se multiplican. En fin, supongo que es un tema que debo resolver yo sola, de algún modo.
viernes, 17 de abril de 2009
Con-fundida
Después de más de un mes de no escribir nada, se me dio por escribir, obvio, sobre ti otra vez. Anoche tuve una horrible pesadilla en la que, una vez más, fuiste el protagonista. Iba a tu casa y te pedía que vuelvas conmigo. Tú, como siempre, me decías que no, que ya fue y que me vaya. Tu cuarto, o casa (nótese mi despecho-) se veía diferente. Habías convertido los dos camarotes en cuatro camas y qué sé yo, simplemente se notaba distinto.
Me desperté con el corazón a mil y con ganas de llorar, si no lo hice fue porque era las 5 de la mañana y fácil mi mamá se daba cuenta. No sé por qué soñé esa tontería, lo que siento por él, al fin y al cabo creo que es menos de lo que sentía hace 4 meses, o en todo caso, creo que debería serlo.
Casi toda la mañana estuve pensando en ese puto sueño, en la tarde cogí mi celular y releí sus mensajes. Pensé mucho más en él. Es como una enfermedad. No sé qué hacer para que ya no me haga más daño. Estoy a punto de jalar otra vez el ciclo de mierda, con lo cual me haré acreedora a una expulsión por incompetencia académica. Demás está decir que eso me deprime más, me crea más miedos y me pone más ansiosa de lo que usualmente soy.
No salgo del cuarto en todo el día, juego en mi laptop hasta que llega mi mamá de trabajar, y para colmo me despierto súper temprano -entiéndase por súper temprano, antes de las 6am-, estuve mal del estómago, desde diciembre no me viene, no tengo ganas de hacer nada y por mi cabeza pasan los más variados pensamientos, todos o casi todos, negativos, claro.
Han pasado casi 5 meses desde que no te veo y yo, ya no he vuelto a buscarte, a llamar, pues sí, pero ese ya no es tu número. No he pasado más por tu casa, no te he escrito en el hi5, te tengo como no admitido en el msn, aunque supongo que tú ya me eliminaste. Y ya no me he bajado las últimas fotos que colgaste en el hi5, aparentemente es un gran avance, pero de qué me sirve todo eso si por dentro todavía quiero estar contigo.
Ya tengo 21 años, no soy una niña y supuestamente, debería tomar decisiones correctas y saber cómo actuar y olvidarme de las huevadas, pero no puedo! Sólo le veo dos alternativas, seguir fingiendo que no quiero absolutamente nada con él y eliminarlo por completo de mi vida, aunque me cueste la carrera, miles de lágrimas, traumas y probablemente hasta psiquiatra, o ir a buscarlo y decirle que estoy cagada en la universidad y que esté conmigo hasta el final del ciclo para no jalar todo otra vez y que a cambio tiraría con él, o que él me diga qué es lo que quiere, siempre y cuando sea algo razonable. Quiero recuperar mi vida, quiero volver a ser yo, Iris Wiris, la periodista que no tiene miedo, no quiero volverme loca, no quiero quedarme para siempre en mi cuarto jugando pacman y con ganas de llorar todos los días. Mi mamá siempre me dice que si yo no me ayudo, nadie más podrá hacerlo por mí, supongo que tiene razón, siempre la tiene, en realidad. Debo hacer algo por mí misma, plantearme nuevas cosas, o tratar de hacer cosas que antes hacía, pero de a poquitos para ir recuperando el control de mi vida. Debo comenzar a actuar como una adulta responsable. Haré una lista, este será el boceto: no comer frío, lavar mi plato, barrer mi cuarto, tender mi cama, usar menos mi laptop. Espero que todo mejore y tomar una decisión de una vez. Este es uno de los textos más densos – por no decir aburrido- que he escrito. Espero no haber perdido la casi única habilidad que tenía para escribir.
Me desperté con el corazón a mil y con ganas de llorar, si no lo hice fue porque era las 5 de la mañana y fácil mi mamá se daba cuenta. No sé por qué soñé esa tontería, lo que siento por él, al fin y al cabo creo que es menos de lo que sentía hace 4 meses, o en todo caso, creo que debería serlo.
Casi toda la mañana estuve pensando en ese puto sueño, en la tarde cogí mi celular y releí sus mensajes. Pensé mucho más en él. Es como una enfermedad. No sé qué hacer para que ya no me haga más daño. Estoy a punto de jalar otra vez el ciclo de mierda, con lo cual me haré acreedora a una expulsión por incompetencia académica. Demás está decir que eso me deprime más, me crea más miedos y me pone más ansiosa de lo que usualmente soy.
No salgo del cuarto en todo el día, juego en mi laptop hasta que llega mi mamá de trabajar, y para colmo me despierto súper temprano -entiéndase por súper temprano, antes de las 6am-, estuve mal del estómago, desde diciembre no me viene, no tengo ganas de hacer nada y por mi cabeza pasan los más variados pensamientos, todos o casi todos, negativos, claro.
Han pasado casi 5 meses desde que no te veo y yo, ya no he vuelto a buscarte, a llamar, pues sí, pero ese ya no es tu número. No he pasado más por tu casa, no te he escrito en el hi5, te tengo como no admitido en el msn, aunque supongo que tú ya me eliminaste. Y ya no me he bajado las últimas fotos que colgaste en el hi5, aparentemente es un gran avance, pero de qué me sirve todo eso si por dentro todavía quiero estar contigo.
Ya tengo 21 años, no soy una niña y supuestamente, debería tomar decisiones correctas y saber cómo actuar y olvidarme de las huevadas, pero no puedo! Sólo le veo dos alternativas, seguir fingiendo que no quiero absolutamente nada con él y eliminarlo por completo de mi vida, aunque me cueste la carrera, miles de lágrimas, traumas y probablemente hasta psiquiatra, o ir a buscarlo y decirle que estoy cagada en la universidad y que esté conmigo hasta el final del ciclo para no jalar todo otra vez y que a cambio tiraría con él, o que él me diga qué es lo que quiere, siempre y cuando sea algo razonable. Quiero recuperar mi vida, quiero volver a ser yo, Iris Wiris, la periodista que no tiene miedo, no quiero volverme loca, no quiero quedarme para siempre en mi cuarto jugando pacman y con ganas de llorar todos los días. Mi mamá siempre me dice que si yo no me ayudo, nadie más podrá hacerlo por mí, supongo que tiene razón, siempre la tiene, en realidad. Debo hacer algo por mí misma, plantearme nuevas cosas, o tratar de hacer cosas que antes hacía, pero de a poquitos para ir recuperando el control de mi vida. Debo comenzar a actuar como una adulta responsable. Haré una lista, este será el boceto: no comer frío, lavar mi plato, barrer mi cuarto, tender mi cama, usar menos mi laptop. Espero que todo mejore y tomar una decisión de una vez. Este es uno de los textos más densos – por no decir aburrido- que he escrito. Espero no haber perdido la casi única habilidad que tenía para escribir.
miércoles, 18 de marzo de 2009
Veintiuno
Los 21 me sorprendieron acostada en mi cama, jugando Pacman y viendo El Diario de Bridget Jones. No puedo creer que, internacionalmente, ya sea adulta. ¡Qué estrés y qué miedo! Supongo que ya debo empezar a madurar y a comenzar a hacer esas cosas que los adultos hacen, como dejar de decir lo que piensan y volverse predecibles y aburridos. Supongo que, después de los veinte, ya no la puedes cagar como antes, que tienes que pensar en la consecuencia de tus actos y cosas irremediablemente responsables como trabajar o estudiar de verdad.
Los veintiuno se presentan como una oportunidad más, un nuevo año para arreglar los errores de los veinte y cometer algunos otros antes de los veintidós.
Los veintiuno se presentan como una oportunidad más, un nuevo año para arreglar los errores de los veinte y cometer algunos otros antes de los veintidós.
viernes, 13 de marzo de 2009
95 días
Después de un mes de no haber escrito ni mi nombre, ahora, de madrugada, para variar, volvió la inspiración, o tal vez, simplemente, estoy buscando algo que me ayude a dormir. Siendo las tres y treinta y dos minutos del trece de marzo, a escasos cinco días de cumplir veintiún años, estoy sentada en mi cama, tratando de escribir algo. Sea interesante o no, no me importa por ahora, lo único que importa es que no deje de escribir, por más estúpido que sea, nunca dejar de escribir. No importa si el texto está lleno de detalles absurdos y sin algún punto al cual llegar. Total, para eso es un blog personal, ¿no?, a riesgo de caer en la arrogancia, la verdad es que un espacio como este es el palacio del autor. Puedo escribir lo que quiera y eso me gusta: incluso el título con números.
Cambié mi cuaderno rojo, ese que escogió jota una noche de domingo del año pasado, por una laptop. No fue un arrebato de snobismo. Mi cuaderno rojo se ahogó. Alguna imbécil, habitante de mi casa (creo saber quién es) en la noche del sábado, abrió el caño del baño que está al costado de mi habitación, a pesar de que no había agua, y fue taaaan estúpida que lo dejó así, como si en su diminuta mente no se le pasó la idea de que, en algún momento, probablemente en la madrugada, volvería y nadie estaría despierto para cerrarlo. En fin, a las cinco de la mañana, mi gato Michi, me despertó. Miles de miaus en mi cara lograron levantarme para abrirle la puerta y dejarlo salir. Medio dormida bajé de mi cama y pisé un charco que me llegaba hasta el tobillo. Todo mi cuarto era una piscina. La noche anterior dejé mi bolso de la universidad, que tenía en el interior, mi amado cuaderno rojo, ese que escogió jota una noche de domingo del año pasado. Lo primero que hice, después de correr a cerrar el grifo, fue recogerlo y tratar de secarlo. Me entristeció mucho, porque era una de las pocas cosas tangibles (por no decir la única) que me hacían recordarlo, además tengo algunas cosas escritas ahí, tonterías como esta, quizás, pero mis tonterías, al fin y al cabo. Cabe resaltar que, después de sacar el agua a las cinco de la mañana, con ayuda de mi tía I. quedé con un resfrío terrible, y estuve con inyecciones, que, felizmente, acabaron ayer, pero que hizo que perdiera algunos días de clase. Perdí tiempo, dinero y energía por culpa de la oligofrénica que no cerró el caño. Esas cosas me estresan. Todavía tengo tos.
En todo caso y cambiando de tema, este post es lo primero que escribo en mi recién estrenada notebook, comprada por mi mamá, como regalo de cumpleaños. Los regalos cada año se ponen más interesantes. Mi mamá debe quererme bastante. Jalé el ciclo y todavía me regala algo chévere y me sigue pagando la universidad. Soy muy afortunada.
Volviendo a cambiar de tema, o regresando al tema de siempre, hace 95 días no veo a jota. Tengo la certeza de que él ya no piensa en mí. Estoy casi segura de que ni se acuerda qué pasó, ni quién fui, ni lo que él fue o es para mí. Mientras tanto, yo estoy escuchando salsa a las cuatro de la mañana, ritmo que nunca me gustó escuchar, y cantando canciones tristes de Marc Anthony y Víctor Manuelle. Es como si No me conoces y Hasta ayer, o Como una estrella las hubieran escrito especialmente para mí.
Debería hacer algo por ayudarme. Han pasado más de tres meses sin saber de él. Ya no soy una adolescente. Estas cosas ya no me deberían afectar. Al final, hombres hay millones. Pero yo quiero a jota. Sé que ya me he arrastrado demasiado, que hice el ridículo, que Bridget Jones, es la persona más centrada, elegante y coherente comparada conmigo.
La cagué con él. La cagué sin él. Con él, nunca supe cómo actuar. Me gusta muchísimo y nunca pude disimularlo. Sin él, la cagué más, la cagué en la universidad, que era una de las cosas que más me importaban, la cagué en periodismo. Sin él, mandé todo a la mierda y me abandoné. Supongo que es, o era (no lo sé), como mi droga. No debería estar pensando todavía en él. Si fue el primero, ya pues, ¡qué chucha! Ya pasó. Debería estar tirándome a algunos tipos por ahí. Debería ser libre. Debería dejar de pensar en jota. Pienso en él incluso hasta antes de abrir los ojos en la mañana. Pienso en él hasta de madrugada. Pienso en él, en el micro, pienso en él cuando almuerzo, cuando me baño y hasta cuando camino. Pienso en él más que cuando me dejó en cuarto de secundaria y me volví anoréxica. Ahora estoy obesa, comiendo huevadas para endulzarme la vida.
Hace 95 días no apago mi celular. Lo cargo prendido. Lo llevo conmigo todo el tiempo. Tengo la puta esperanza de que pueda llamar algún día, enviarme un mensaje o al menos una miserable timbrada, como aquel uno de diciembre del año pasado. Una puta timbrada que me devuelva la vida. Lo extraño. Quiero tenerlo otra vez. Sé que fue una mierda conmigo, sé que se burló de mí, que cuando le dije que no me venía la regla jamás volvió a aparecer. Sé que cambió su número y que no le importó ni un poquito hacerme todo el daño que me hizo. Sé que es una basura, tal vez sea masoquista por seguir queriéndolo. Fácil me gusta hacerme daño. No lo sé. Lo único que sé es que quiero estar con él. No me importa que la tenga súper chiquita y delgada. No me importa que acabe al minuto y que siempre termine pidiendo disculpas. No me importa que sea chato y flaco y tenga una mancha roja en la frente. No me importa ni siquiera que sea mesero. No me importa que haya sido drogadicto y que aún a veces se meta algo, (creo que eso sí me importa porque no quiero que le pase nada malo). No me importa que tenga una oreja diferente a la otra. No me importa que no tenga dinero y que no haya estudiado nada. No me importa que viva en un cuarto de 12 metros cuadrados con su mamá y sus hermanos. No me importa tener que acostarme en su camarote de media plaza. No me importa manchar mi ropa con sus fluidos. No me importa que me sirva olluco después de hacerlo. No me importa tener que aguantar sus aburridas historias de su trabajo o su infancia. No me importaba quedarme despierta hasta la hora que él salía de trabajar, para enviarle un mensaje preguntándole cómo le fue. No me importaba verlo sólo una vez a la semana, aún cuando me deshacía por verlo todos los días. No me hubiera importado casarme con él, por más que vaya contra mis ideales. No me importaría presentárselo a todo el mundo. Aunque sí me importa que sea tan borracho, eso sí me jode mucho, cada vez que tomaba era un infierno y por eso terminó conmigo dos veces.
No sé por qué salió todo el rollo del no me importa, supongo que es porque no me importan sus defectos. No sé si es un capricho, pero quiero que sea sólo mío. Quiero tenerlo exclusivamente para mí. Quisiera que fuera mi muñeco y manejarlo a mi antojo. Quisiera que me regalaran a jota por mi cumpleaños. Tal vez se lo pida a mi mamá, total, alguien con esas características no debe ser muy caro.
Cambié mi cuaderno rojo, ese que escogió jota una noche de domingo del año pasado, por una laptop. No fue un arrebato de snobismo. Mi cuaderno rojo se ahogó. Alguna imbécil, habitante de mi casa (creo saber quién es) en la noche del sábado, abrió el caño del baño que está al costado de mi habitación, a pesar de que no había agua, y fue taaaan estúpida que lo dejó así, como si en su diminuta mente no se le pasó la idea de que, en algún momento, probablemente en la madrugada, volvería y nadie estaría despierto para cerrarlo. En fin, a las cinco de la mañana, mi gato Michi, me despertó. Miles de miaus en mi cara lograron levantarme para abrirle la puerta y dejarlo salir. Medio dormida bajé de mi cama y pisé un charco que me llegaba hasta el tobillo. Todo mi cuarto era una piscina. La noche anterior dejé mi bolso de la universidad, que tenía en el interior, mi amado cuaderno rojo, ese que escogió jota una noche de domingo del año pasado. Lo primero que hice, después de correr a cerrar el grifo, fue recogerlo y tratar de secarlo. Me entristeció mucho, porque era una de las pocas cosas tangibles (por no decir la única) que me hacían recordarlo, además tengo algunas cosas escritas ahí, tonterías como esta, quizás, pero mis tonterías, al fin y al cabo. Cabe resaltar que, después de sacar el agua a las cinco de la mañana, con ayuda de mi tía I. quedé con un resfrío terrible, y estuve con inyecciones, que, felizmente, acabaron ayer, pero que hizo que perdiera algunos días de clase. Perdí tiempo, dinero y energía por culpa de la oligofrénica que no cerró el caño. Esas cosas me estresan. Todavía tengo tos.
En todo caso y cambiando de tema, este post es lo primero que escribo en mi recién estrenada notebook, comprada por mi mamá, como regalo de cumpleaños. Los regalos cada año se ponen más interesantes. Mi mamá debe quererme bastante. Jalé el ciclo y todavía me regala algo chévere y me sigue pagando la universidad. Soy muy afortunada.
Volviendo a cambiar de tema, o regresando al tema de siempre, hace 95 días no veo a jota. Tengo la certeza de que él ya no piensa en mí. Estoy casi segura de que ni se acuerda qué pasó, ni quién fui, ni lo que él fue o es para mí. Mientras tanto, yo estoy escuchando salsa a las cuatro de la mañana, ritmo que nunca me gustó escuchar, y cantando canciones tristes de Marc Anthony y Víctor Manuelle. Es como si No me conoces y Hasta ayer, o Como una estrella las hubieran escrito especialmente para mí.
Debería hacer algo por ayudarme. Han pasado más de tres meses sin saber de él. Ya no soy una adolescente. Estas cosas ya no me deberían afectar. Al final, hombres hay millones. Pero yo quiero a jota. Sé que ya me he arrastrado demasiado, que hice el ridículo, que Bridget Jones, es la persona más centrada, elegante y coherente comparada conmigo.
La cagué con él. La cagué sin él. Con él, nunca supe cómo actuar. Me gusta muchísimo y nunca pude disimularlo. Sin él, la cagué más, la cagué en la universidad, que era una de las cosas que más me importaban, la cagué en periodismo. Sin él, mandé todo a la mierda y me abandoné. Supongo que es, o era (no lo sé), como mi droga. No debería estar pensando todavía en él. Si fue el primero, ya pues, ¡qué chucha! Ya pasó. Debería estar tirándome a algunos tipos por ahí. Debería ser libre. Debería dejar de pensar en jota. Pienso en él incluso hasta antes de abrir los ojos en la mañana. Pienso en él hasta de madrugada. Pienso en él, en el micro, pienso en él cuando almuerzo, cuando me baño y hasta cuando camino. Pienso en él más que cuando me dejó en cuarto de secundaria y me volví anoréxica. Ahora estoy obesa, comiendo huevadas para endulzarme la vida.
Hace 95 días no apago mi celular. Lo cargo prendido. Lo llevo conmigo todo el tiempo. Tengo la puta esperanza de que pueda llamar algún día, enviarme un mensaje o al menos una miserable timbrada, como aquel uno de diciembre del año pasado. Una puta timbrada que me devuelva la vida. Lo extraño. Quiero tenerlo otra vez. Sé que fue una mierda conmigo, sé que se burló de mí, que cuando le dije que no me venía la regla jamás volvió a aparecer. Sé que cambió su número y que no le importó ni un poquito hacerme todo el daño que me hizo. Sé que es una basura, tal vez sea masoquista por seguir queriéndolo. Fácil me gusta hacerme daño. No lo sé. Lo único que sé es que quiero estar con él. No me importa que la tenga súper chiquita y delgada. No me importa que acabe al minuto y que siempre termine pidiendo disculpas. No me importa que sea chato y flaco y tenga una mancha roja en la frente. No me importa ni siquiera que sea mesero. No me importa que haya sido drogadicto y que aún a veces se meta algo, (creo que eso sí me importa porque no quiero que le pase nada malo). No me importa que tenga una oreja diferente a la otra. No me importa que no tenga dinero y que no haya estudiado nada. No me importa que viva en un cuarto de 12 metros cuadrados con su mamá y sus hermanos. No me importa tener que acostarme en su camarote de media plaza. No me importa manchar mi ropa con sus fluidos. No me importa que me sirva olluco después de hacerlo. No me importa tener que aguantar sus aburridas historias de su trabajo o su infancia. No me importaba quedarme despierta hasta la hora que él salía de trabajar, para enviarle un mensaje preguntándole cómo le fue. No me importaba verlo sólo una vez a la semana, aún cuando me deshacía por verlo todos los días. No me hubiera importado casarme con él, por más que vaya contra mis ideales. No me importaría presentárselo a todo el mundo. Aunque sí me importa que sea tan borracho, eso sí me jode mucho, cada vez que tomaba era un infierno y por eso terminó conmigo dos veces.
No sé por qué salió todo el rollo del no me importa, supongo que es porque no me importan sus defectos. No sé si es un capricho, pero quiero que sea sólo mío. Quiero tenerlo exclusivamente para mí. Quisiera que fuera mi muñeco y manejarlo a mi antojo. Quisiera que me regalaran a jota por mi cumpleaños. Tal vez se lo pida a mi mamá, total, alguien con esas características no debe ser muy caro.
viernes, 13 de febrero de 2009
Recuerdos de madrugada
Esta es una de esas noches en las que no puedo dejar de pensar en ti. No puedo dejar de recordar cuánto te quise, cuánto daño me hiciste.
Prendo el televisor tratando de distraerme, cambio tres mil veces de canal, tratando de encontrar algo tan entretenido o interesante que minimice tu recuerdo. Apago el televisor. Mis pensamientos sobre ti o sobre lo que fuimoso sobre lo que fuiste cuando estabas conmigo se multiplican e intensifican. Muero por hablar contigo, aunque sea escucharte decir "aló". Tengo saldo. Te llamo, por más que sé que cambiaste tres veces de chip y que el que me contestará no serás tú, sino uno de tus amigos. Una voz extraña me pregunta ¿quién habla?, me quedo callada y finalizo la llamada.
Comienzo a pensar huevadas como en que descifrar o descubrir tu nuevo número me costará demasiado tiempo y dinero. Jugar con nueve digitos hasta hallar la combinación correcta debe ser muy complicado e increíblemente aburrido.
Los minutos siguen avanzando y doy mil vueltas en mi cama. Pienso que debo dejar de pensar en ti. Trato de pensar en que ya se viene mi cumpleaños y que a los 21 ya debería dejar atrás las niñerías como el tema de jota y es así como él se apodera de mi mente otra vez.
Prendo el radio. Está de más decir que todas las canciones hacen que me acuerde de ti. Son más de las dos de la mañana y yo aún no puedo dormir. Prendo la luz, busco mi cuaderno rojo, ese que tú escogiste un domingo en una noche, y en el que escribo todas las estupideces que se me ocurren. Ptm! Lo dejé en el primer piso. El jean book sería un buen reemplazo si no tuviera el puto primer nombrecito. Agarro mi Lux 35 Faber Castell y comienzo a escribir. Escribir (así sean tonterías) me calma. Escribiré hasta quedar sin dedos. Escribiré hasta no recordar por qué comencé a escribir. Escribiré hasta que quedes olvidado en una hojas amarillas de un cuaderno viejo.
No sé si esto es amor, desamor, la pasión de la primera vez y todo lo que eso genera. No sé si es rencor, nostalgia o deseo de venganza. Quisiera verte una vez más, besarte, dormir contigo y luego mandarte a la mierda de la manera más atorrante posible. Quisiera que la pases mal.
En fin, ahora, viendo el moretón que tengo en el brazo y pensando en cómo disimularlo para que no se den cuenta en mi casa, espero que esta sea la última marca que me dejes.
Prendo el televisor tratando de distraerme, cambio tres mil veces de canal, tratando de encontrar algo tan entretenido o interesante que minimice tu recuerdo. Apago el televisor. Mis pensamientos sobre ti o sobre lo que fuimoso sobre lo que fuiste cuando estabas conmigo se multiplican e intensifican. Muero por hablar contigo, aunque sea escucharte decir "aló". Tengo saldo. Te llamo, por más que sé que cambiaste tres veces de chip y que el que me contestará no serás tú, sino uno de tus amigos. Una voz extraña me pregunta ¿quién habla?, me quedo callada y finalizo la llamada.
Comienzo a pensar huevadas como en que descifrar o descubrir tu nuevo número me costará demasiado tiempo y dinero. Jugar con nueve digitos hasta hallar la combinación correcta debe ser muy complicado e increíblemente aburrido.
Los minutos siguen avanzando y doy mil vueltas en mi cama. Pienso que debo dejar de pensar en ti. Trato de pensar en que ya se viene mi cumpleaños y que a los 21 ya debería dejar atrás las niñerías como el tema de jota y es así como él se apodera de mi mente otra vez.
Prendo el radio. Está de más decir que todas las canciones hacen que me acuerde de ti. Son más de las dos de la mañana y yo aún no puedo dormir. Prendo la luz, busco mi cuaderno rojo, ese que tú escogiste un domingo en una noche, y en el que escribo todas las estupideces que se me ocurren. Ptm! Lo dejé en el primer piso. El jean book sería un buen reemplazo si no tuviera el puto primer nombrecito. Agarro mi Lux 35 Faber Castell y comienzo a escribir. Escribir (así sean tonterías) me calma. Escribiré hasta quedar sin dedos. Escribiré hasta no recordar por qué comencé a escribir. Escribiré hasta que quedes olvidado en una hojas amarillas de un cuaderno viejo.
No sé si esto es amor, desamor, la pasión de la primera vez y todo lo que eso genera. No sé si es rencor, nostalgia o deseo de venganza. Quisiera verte una vez más, besarte, dormir contigo y luego mandarte a la mierda de la manera más atorrante posible. Quisiera que la pases mal.
En fin, ahora, viendo el moretón que tengo en el brazo y pensando en cómo disimularlo para que no se den cuenta en mi casa, espero que esta sea la última marca que me dejes.
sábado, 7 de febrero de 2009
¿Volver o dejar la universidad? He ahí el dilema
A menos de un mes de que comiencen las clases, una pregunta me inquieta: ¿debo matricularme este ciclo? ¿debería seguir estudiando periodismo? Probablemente escribir sobre esto y, aunque sea pensarlo, es bastante estúpido y puede que mi entorno me juzgue pero, ¿qué hacer cuando se te fueron todas las ganas de hacer lo que más te gustaba, lo único que te conectaba con la Tierra? ¿Qué hacer cuando has jalado cuatro cursos y solo quieres quedarte encerrada en tu cuarto? ¿Qué hacer cuando sientes que has perdido la poca esencia que te quedaba mientras te repites una y otra vez:"esta no soy yo"?
Me pregunto en qué momento dejé de ser inteligente, no es haya sido Einstein, pero al menos no era tan tonta como me siento ahora. No sé en qué momento dejé de leer y de interesarme por el periodismo. No sé cuándo dejé de ser fanática de Katharine Graham, si cuando la descubrí hace dos años, me deslumbró al igual que Kapuscinski, aunque sigo siendo fanática de él, ¿quién podría no serlo?
En fin, antes de seguir divagando, me pregunto si de verdad tengo habilidades o aptitudes para ser una buena periodista, o si solo estoy perdiendo el tiempo y dinero.
Estoy en quinto ciclo y ya estoy harta, no sé si de mí misma o de la universidad y de lo mismo todos los ciclos. No sé si me equivoqué de carrera o si es una tonta niñería de esas que a veces me suelen pasar, solo sé que quedan dos semanas para matricularme y yo no tengo las fuerzas ni las ganas suficientes para empezar a estudiar.
Me pregunto en qué momento dejé de ser inteligente, no es haya sido Einstein, pero al menos no era tan tonta como me siento ahora. No sé en qué momento dejé de leer y de interesarme por el periodismo. No sé cuándo dejé de ser fanática de Katharine Graham, si cuando la descubrí hace dos años, me deslumbró al igual que Kapuscinski, aunque sigo siendo fanática de él, ¿quién podría no serlo?
En fin, antes de seguir divagando, me pregunto si de verdad tengo habilidades o aptitudes para ser una buena periodista, o si solo estoy perdiendo el tiempo y dinero.
Estoy en quinto ciclo y ya estoy harta, no sé si de mí misma o de la universidad y de lo mismo todos los ciclos. No sé si me equivoqué de carrera o si es una tonta niñería de esas que a veces me suelen pasar, solo sé que quedan dos semanas para matricularme y yo no tengo las fuerzas ni las ganas suficientes para empezar a estudiar.
Viaje a la Luna
Hoy, cuatro meses después de haber iniciado una nueva etapa en mi vida, me siento algo culpable y un poco arrepentida. Acostarme con jota (sí en minúscula) no ha sido lo más inteligente que he hecho. Siento que he cambiadobastante. Tal vez aún no estaba lista para hacerlo (como me dijo mi psicóloga).
Cada día que pasa me deprimo más pensando en jota y en lo mierda que fue, no porque lo siga queriendo, simplemente todavía no puedo entender cómo es posible que haya alguien tan malo. Ni siquiera entiendo cómo es posible que esto pueda afectarme tanto, como para escribir sobre eso en un blog. Es decir, si alguien es una basura contigo y te hace daño, lo eliminas de tu entorno, le pones no admitir en tu vida y listo, acabó el asunto. Pero esta vez es diferente, llevo meses torturándome, cuando lo más probable es que él ni se acuerde que existo. Perdí el deseo de salir a pasear, de leer, de escribir, hasta de ver a mis amigos. ¿Es posible que una sola persona, sesenta kilos de carne y hueso, un par de metros de piel, pueda destruir tu vida?
Me siento como una mierda de nuevo. Supongo que tendré que volver a mis sesiones psicológicas. Me jode tener que hacerlo.
En fin, el punto de tantas palabras - sin mucho sentido- es buscar una respuesta a mi pregunta: ¿Realmente vale la pena pasar por todo esto solamente por darte el gusto de satisfacer un capricho? ¿Está bien dejarte llevar por los sentidos y sumergirte en una piscina llena de emociones intensas por un momento, sabiendo que el precio que puedes pagar es muy alto? Creo que sería algo similar a viajar a la Luna. ¿Gastarías todos los ahorros de tu vida e incluso le pedirías un préstamo al banco sólo para darte el gusto de ir a la Luna?
Luego, después de que el viaje y la ilusión terminen, quedarías endeudada por un buen tiempo.
He llegado a la conclusión de que sería algo demasiado extravagante y con poco sentido común, supongo que la misma conclusión se aplica al caso anterior. ¡Es estúpido! Creo que aprendí la lección, de ahora en adelante no perderé la cabeza por algo inútil y fugaz.
El precio que sigo pagando, con intereses, por mi "viaje a la Luna" sigue siendo alto.
Tantas lágrimas derramadas como noches sin dormir, tantas canciones de desamor y despecho como saldo gastado en mensajes estúpidos, tanto tiempo perdido como exámenes jalados.
Cada día que pasa me deprimo más pensando en jota y en lo mierda que fue, no porque lo siga queriendo, simplemente todavía no puedo entender cómo es posible que haya alguien tan malo. Ni siquiera entiendo cómo es posible que esto pueda afectarme tanto, como para escribir sobre eso en un blog. Es decir, si alguien es una basura contigo y te hace daño, lo eliminas de tu entorno, le pones no admitir en tu vida y listo, acabó el asunto. Pero esta vez es diferente, llevo meses torturándome, cuando lo más probable es que él ni se acuerde que existo. Perdí el deseo de salir a pasear, de leer, de escribir, hasta de ver a mis amigos. ¿Es posible que una sola persona, sesenta kilos de carne y hueso, un par de metros de piel, pueda destruir tu vida?
Me siento como una mierda de nuevo. Supongo que tendré que volver a mis sesiones psicológicas. Me jode tener que hacerlo.
En fin, el punto de tantas palabras - sin mucho sentido- es buscar una respuesta a mi pregunta: ¿Realmente vale la pena pasar por todo esto solamente por darte el gusto de satisfacer un capricho? ¿Está bien dejarte llevar por los sentidos y sumergirte en una piscina llena de emociones intensas por un momento, sabiendo que el precio que puedes pagar es muy alto? Creo que sería algo similar a viajar a la Luna. ¿Gastarías todos los ahorros de tu vida e incluso le pedirías un préstamo al banco sólo para darte el gusto de ir a la Luna?
Luego, después de que el viaje y la ilusión terminen, quedarías endeudada por un buen tiempo.
He llegado a la conclusión de que sería algo demasiado extravagante y con poco sentido común, supongo que la misma conclusión se aplica al caso anterior. ¡Es estúpido! Creo que aprendí la lección, de ahora en adelante no perderé la cabeza por algo inútil y fugaz.
El precio que sigo pagando, con intereses, por mi "viaje a la Luna" sigue siendo alto.
Tantas lágrimas derramadas como noches sin dormir, tantas canciones de desamor y despecho como saldo gastado en mensajes estúpidos, tanto tiempo perdido como exámenes jalados.
jueves, 15 de enero de 2009
jueves, 1 de enero de 2009
2008: año de las primeras veces
Dicen que la letra entra con sangre. No le tomé importancia a esa frase hasta que llegó el 2008. Para mí, el año del aprendizaje, por decirlo en forma positiva.
Casi me cuesta la vida aprender ciertas cosas. Pagué las lecciones con sangre, sudor y lágrimas, por eso titulé al año pasado como el año de las primeras veces (y el aprendizaje).
-Comenzando el año (03/01), me robaron. Fue la primera vez (y espero que la última) que me roban. No fueron millones pero tampoco un robo miserable. Desde un asiento de una combi le dije chau a mi cámara digital recién estrenada en navidad, a mi celu y a mi mochila con documentos adentro y cosas que había escrito. Aprendí la lección bastante rápido: Jamás regresar de Comas a Santa Anita en la noche y menos por la Panamericana Norte. Lo más importante: no sentarse al lado de la puerta. Fue bastante imbécil de mi parte.
-Mi primera vez laboral (07/01). Fue la primera vez que entré a trabajar a una empresa y a recibir dinero a cambio de mi esfuerzo. (Suena obvio pero luego se entenderá el por qúe). Me costó adaptarme, me dolían los pies, me equivoqué algunas veces, me salieron ampollas en las manos, pero finalmente aprendí. Mi felicidad fue enorme al recibir mi primer cheque, y ni qué decir cuando me dieron mi tarjeta. Lo más chévere y útil que me compré fue el DRAE.
-Fue la primera vez que me matriculé en 26 créditos y que estudié (casi) responsablemente. Pasé todos los cursos. Al final sentí que todo mi esfuerzo había valido la pena. Mis fotos fueron a la expo del patio de la facu y fui feliz a pesar de todo.
-Fue la primera vez que me desmayé (13/06) acompañando a una amiga, en un trabajo de la univ. Fue una de las peores experiencias de mi vida. Me quedé traumada. El doctor dice que fue por estrés (26 créditos eran demasiado), por dormir poco y por tomar mezclas indebidas.
Lección nº 1: a más tardar, a medianoche, mandar todo al diablo e irme a dormir, especialmente si al día sgte tengo clases temprano. Lección nº 2: no estresarme tanto. Lección nº 3: no mezclar red bull, café y coca cola. Es nocivo.
-Murió mi abuelito (05/07). Me deprimí más.
-Después de 5 años de no saber nada de él, fue la primera vez que ví a Jota (el ente del que estuve enamorada desde que tenía 15 años) (20/07). Lo busqué y lo encontré (para mi mala suerte). Fue una de mis ideas más estúpidas. Lección: Jamás aplicar o utilizar tus conocimientos y/o recursos periodísticos en tu vida personal. Es un arma de doble filo.
-Mi primera vez como periodista en un medio de verdad (14/08). Entré como practicante a una revista y fue de la puta madre! No me lo podía creer. Demasiado interesante. Conseguí algunas fotos extravangantes para el hi5. Conocí gente que las personas comunes y corrientes no pueden conocer y fue muy divertido. Fue lo mejor del año. Aquí no hay lecciones.
-La vez de mi primera vez (06/10). Mil emociones encontradas. No hay palabras... Si bien es cierto que fue con un pobre diablo, con el que ni siquiera estaba, lo hice estando enamorada y segura de lo que hacía. Fue cuando yo quise, donde quise y con quien quise. Dolió mucho y fue un poco extraño y luego se mezclaron la emoción y la confusión. Ver totalmente desnudo al tipo por el que estás loca, es demasiado emocionante. Luego, llego la confusión de volver con él y lo que todo eso trae es una tontería. Lección: a veces es mejor no pensar mucho y dejar que las cosas pasen y a veces es mejor pensar cuidadosamente lo que haces para no arrepentirte.
-Me dejaron (13/10), no fue la primera vez que este tipo me deja pero sí la que dolió más. Lección: No rogarle para que vuelva contigo, provocará el efecto inverso.
-Mi sobrina AnaLucía nació (17/11), fue la primera vez que me di cuenta de cuànto quiero a mi hermana, hubo complicaciones, pero fue genial poder decirle que la quería.
-Jalé más de un curso por primera vez (fin de ciclo 2008-II), me deprimí mucho más. Nunca pensé que me pasaría a mí. Lección: NUNCA dejar que tus problemas personales, sentimentales afecten otras cosas como la univ.
-Por primera vez me hice una prueba de embarazo. Estaba traumada porque se me había atrasado varios días, felizmente salió negativa. Aprendí que Jota era un baboso y que estar con él era peor que estar sola. Decidí no volver con él ni buscarlo aunque me muera de tristeza.
En fin, el 2008 fue una mierda. Sucedieron más cosas negativas que positivas. Espero que el 2009 sea menos caótico y mejor que su antecesor.
Casi me cuesta la vida aprender ciertas cosas. Pagué las lecciones con sangre, sudor y lágrimas, por eso titulé al año pasado como el año de las primeras veces (y el aprendizaje).
-Comenzando el año (03/01), me robaron. Fue la primera vez (y espero que la última) que me roban. No fueron millones pero tampoco un robo miserable. Desde un asiento de una combi le dije chau a mi cámara digital recién estrenada en navidad, a mi celu y a mi mochila con documentos adentro y cosas que había escrito. Aprendí la lección bastante rápido: Jamás regresar de Comas a Santa Anita en la noche y menos por la Panamericana Norte. Lo más importante: no sentarse al lado de la puerta. Fue bastante imbécil de mi parte.
-Mi primera vez laboral (07/01). Fue la primera vez que entré a trabajar a una empresa y a recibir dinero a cambio de mi esfuerzo. (Suena obvio pero luego se entenderá el por qúe). Me costó adaptarme, me dolían los pies, me equivoqué algunas veces, me salieron ampollas en las manos, pero finalmente aprendí. Mi felicidad fue enorme al recibir mi primer cheque, y ni qué decir cuando me dieron mi tarjeta. Lo más chévere y útil que me compré fue el DRAE.
-Fue la primera vez que me matriculé en 26 créditos y que estudié (casi) responsablemente. Pasé todos los cursos. Al final sentí que todo mi esfuerzo había valido la pena. Mis fotos fueron a la expo del patio de la facu y fui feliz a pesar de todo.
-Fue la primera vez que me desmayé (13/06) acompañando a una amiga, en un trabajo de la univ. Fue una de las peores experiencias de mi vida. Me quedé traumada. El doctor dice que fue por estrés (26 créditos eran demasiado), por dormir poco y por tomar mezclas indebidas.
Lección nº 1: a más tardar, a medianoche, mandar todo al diablo e irme a dormir, especialmente si al día sgte tengo clases temprano. Lección nº 2: no estresarme tanto. Lección nº 3: no mezclar red bull, café y coca cola. Es nocivo.
-Murió mi abuelito (05/07). Me deprimí más.
-Después de 5 años de no saber nada de él, fue la primera vez que ví a Jota (el ente del que estuve enamorada desde que tenía 15 años) (20/07). Lo busqué y lo encontré (para mi mala suerte). Fue una de mis ideas más estúpidas. Lección: Jamás aplicar o utilizar tus conocimientos y/o recursos periodísticos en tu vida personal. Es un arma de doble filo.
-Mi primera vez como periodista en un medio de verdad (14/08). Entré como practicante a una revista y fue de la puta madre! No me lo podía creer. Demasiado interesante. Conseguí algunas fotos extravangantes para el hi5. Conocí gente que las personas comunes y corrientes no pueden conocer y fue muy divertido. Fue lo mejor del año. Aquí no hay lecciones.
-La vez de mi primera vez (06/10). Mil emociones encontradas. No hay palabras... Si bien es cierto que fue con un pobre diablo, con el que ni siquiera estaba, lo hice estando enamorada y segura de lo que hacía. Fue cuando yo quise, donde quise y con quien quise. Dolió mucho y fue un poco extraño y luego se mezclaron la emoción y la confusión. Ver totalmente desnudo al tipo por el que estás loca, es demasiado emocionante. Luego, llego la confusión de volver con él y lo que todo eso trae es una tontería. Lección: a veces es mejor no pensar mucho y dejar que las cosas pasen y a veces es mejor pensar cuidadosamente lo que haces para no arrepentirte.
-Me dejaron (13/10), no fue la primera vez que este tipo me deja pero sí la que dolió más. Lección: No rogarle para que vuelva contigo, provocará el efecto inverso.
-Mi sobrina AnaLucía nació (17/11), fue la primera vez que me di cuenta de cuànto quiero a mi hermana, hubo complicaciones, pero fue genial poder decirle que la quería.
-Jalé más de un curso por primera vez (fin de ciclo 2008-II), me deprimí mucho más. Nunca pensé que me pasaría a mí. Lección: NUNCA dejar que tus problemas personales, sentimentales afecten otras cosas como la univ.
-Por primera vez me hice una prueba de embarazo. Estaba traumada porque se me había atrasado varios días, felizmente salió negativa. Aprendí que Jota era un baboso y que estar con él era peor que estar sola. Decidí no volver con él ni buscarlo aunque me muera de tristeza.
En fin, el 2008 fue una mierda. Sucedieron más cosas negativas que positivas. Espero que el 2009 sea menos caótico y mejor que su antecesor.
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