Después de más de un mes de no escribir nada, se me dio por escribir, obvio, sobre ti otra vez. Anoche tuve una horrible pesadilla en la que, una vez más, fuiste el protagonista. Iba a tu casa y te pedía que vuelvas conmigo. Tú, como siempre, me decías que no, que ya fue y que me vaya. Tu cuarto, o casa (nótese mi despecho-) se veía diferente. Habías convertido los dos camarotes en cuatro camas y qué sé yo, simplemente se notaba distinto.
Me desperté con el corazón a mil y con ganas de llorar, si no lo hice fue porque era las 5 de la mañana y fácil mi mamá se daba cuenta. No sé por qué soñé esa tontería, lo que siento por él, al fin y al cabo creo que es menos de lo que sentía hace 4 meses, o en todo caso, creo que debería serlo.
Casi toda la mañana estuve pensando en ese puto sueño, en la tarde cogí mi celular y releí sus mensajes. Pensé mucho más en él. Es como una enfermedad. No sé qué hacer para que ya no me haga más daño. Estoy a punto de jalar otra vez el ciclo de mierda, con lo cual me haré acreedora a una expulsión por incompetencia académica. Demás está decir que eso me deprime más, me crea más miedos y me pone más ansiosa de lo que usualmente soy.
No salgo del cuarto en todo el día, juego en mi laptop hasta que llega mi mamá de trabajar, y para colmo me despierto súper temprano -entiéndase por súper temprano, antes de las 6am-, estuve mal del estómago, desde diciembre no me viene, no tengo ganas de hacer nada y por mi cabeza pasan los más variados pensamientos, todos o casi todos, negativos, claro.
Han pasado casi 5 meses desde que no te veo y yo, ya no he vuelto a buscarte, a llamar, pues sí, pero ese ya no es tu número. No he pasado más por tu casa, no te he escrito en el hi5, te tengo como no admitido en el msn, aunque supongo que tú ya me eliminaste. Y ya no me he bajado las últimas fotos que colgaste en el hi5, aparentemente es un gran avance, pero de qué me sirve todo eso si por dentro todavía quiero estar contigo.
Ya tengo 21 años, no soy una niña y supuestamente, debería tomar decisiones correctas y saber cómo actuar y olvidarme de las huevadas, pero no puedo! Sólo le veo dos alternativas, seguir fingiendo que no quiero absolutamente nada con él y eliminarlo por completo de mi vida, aunque me cueste la carrera, miles de lágrimas, traumas y probablemente hasta psiquiatra, o ir a buscarlo y decirle que estoy cagada en la universidad y que esté conmigo hasta el final del ciclo para no jalar todo otra vez y que a cambio tiraría con él, o que él me diga qué es lo que quiere, siempre y cuando sea algo razonable. Quiero recuperar mi vida, quiero volver a ser yo, Iris Wiris, la periodista que no tiene miedo, no quiero volverme loca, no quiero quedarme para siempre en mi cuarto jugando pacman y con ganas de llorar todos los días. Mi mamá siempre me dice que si yo no me ayudo, nadie más podrá hacerlo por mí, supongo que tiene razón, siempre la tiene, en realidad. Debo hacer algo por mí misma, plantearme nuevas cosas, o tratar de hacer cosas que antes hacía, pero de a poquitos para ir recuperando el control de mi vida. Debo comenzar a actuar como una adulta responsable. Haré una lista, este será el boceto: no comer frío, lavar mi plato, barrer mi cuarto, tender mi cama, usar menos mi laptop. Espero que todo mejore y tomar una decisión de una vez. Este es uno de los textos más densos – por no decir aburrido- que he escrito. Espero no haber perdido la casi única habilidad que tenía para escribir.
viernes, 17 de abril de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario