Un día como hoy hace dos años, a esta hora (10 a.m.), estaba yendo a la universidad para ver qué entrevista conseguía para un trabajo de periodismo interpretativo. Le pregunté a mi psicóloga si podía, me dijo que estaba ocupada. Salí de su oficina, preguntándome quién podría ser, ya que el trabajo era para el día siguiente.
Busqué el número del simpático Marco Zunino, lo llamé y me dijo que tendría tiempo en la tarde. Justo era la conferencia de prensa de una obra en la que actuaba. Llamé a la productora y me acreditó para la tarde.
Colgué e instintivamente marqué el número de jota, que el día anterior (domingo) por la noche había ido a mi casa a decirme que lo mejor era que dejemos de vernos.
Me preguntó qué pasaba, le dije que quería que nos viéramos en un parque cerca a nuestras casas. Me dijo "ok, en una hora".
Tomé la Covida, pensando bien en si estaba segura de lo que iba a hacer. Pensé, repensé y volví a pensar. Tal como quedamos, una hora después estaba en el lugar. Me llamó y me dijo que ya estaba llegando.
Nos vimos, nos sentamos en una banca, hablamos de tonterías y minutos después pregunté quiénes estaban en su casa. Me dijo que nadie. Su mamá llegaba los fines de semana, su hermana trabajaba hasta tarde y su hermano estaba en el colegio hasta las 7 de la noche, aproximadamente.
Le dije "quiero conocer tu casa por dentro". La vez pasada habíamos ido pero me quedé en la puerta de su depa, ahí conocí a su familia.
Me dijo que estaba desordenada. Le respondí que no importaba. Después de diez minutos de caminata, llegamos. Me pidió que me quede en una cabina de Internet, mientras yo voy a barrer y ordenar un poco. Me dio mi bolso y me dijo regreso en quince minutos. Entré a msn, hablé con mi primo y algunos otros pocos amigos que estaban conectados y luego llegó por mí.
Estaba emocionadísima. Iba a conocer la casa de la persona que me traía loca. Era un poco más de la una de la tarde. Entramos y me senté en la cama. Prendió el tele. Estábamos viendo MTV y me dijo voy a servir la comida. Yo le dije que no quería, que primero hablemos. Me dijo pero tengo hambre, además tú también debes comer. Le dije que por esperar un rato no íbamos a morir de inanición. Eran dos camarotes. Se sentó en la cama del otro. Le dije ¿por qué tan lejos?, no muerdo.
Se sentó a mi lado y me besó. Fue como lo había pensado. Nos pusimos más 'expresivos' y apasionados.
De los besos pasó a las caricias y ese fue el detonante. Mi primera vez estaba a punto de suceder. Tenía miedo. Me cagaba de miedo. Tres millones de cosas pasaban por mi mente: me dolerá? me gustará? volveremos a vernos después de esto? qué pasa si algo sale mal? mi mamá se dará cuenta?
Le pregunté cuál de todas esas era su cama, que quería hacerlo ahí. Fuimos a la que me indicó y ahí comenzó a desnudarme.
Si en los previos me cagaba de miedo, ahora estaba a punto de morir de ansiedad. Nunca había estado desnuda ante otra persona. Yo también vi su cuerpo sin ropa. Fue algo tan raro. Había visto películas, pero nada como ese momento. Sentí vergüenza. Le dije estoy gorda. Me dijo no me importa y siguió besándome. Sacó preservativos y lubricante de su cajón. Se puso uno y me dijo no se imaginó que pasaría algo así jamás. En ese instante me dí cuenta que ya no había vuelta atrás.
Intentó entrar pero no pudo. Yo estaba quejándome porque me dolía mucho. Pensé que tal vez por ahí no era. No tenía ni idea de cómo era el trámite. Hasta pensé en llamar a mi amiga Gollum y pedirle instrucciones.
Le dije, creo que ya fue. Mejor dejémoslo ahí. Ahora el que casi muere fue él. Me dijo "noo, espera un rato". Siguió intentando pero ahora me besaba para que no se escuchen mis gritos. Por fin entró. No negaré que se sintió bien. Ya no me dolía tanto. No pude disfrutar mucho. Unos segundos después lo tenía pidiéndome disculpas por lo pronto que había acabado.
Tenía una cara de satisfacción que nunca le había visto. Me abrazó y me dijo te quiero, gracias por haberme dado esto.
Yo lo abracé. Luego de limpiarnos, seguimos acostados. Hablamos un montón. Me sentí rara. Lo primero que pensé es "pucha, ya soy adulta. Esto era lo que hacían los adultos. ¿Tanto para esto?".
Una hora después de hablar, lo volvimos a hacer. Fue más fácil. Esta vez no duró segundos, sino casi tres minutos. Le dije tan rápido? y volvió a pedirme disculpas.
Mientras nos acurrucábamos, le pedí (más bien le exigí) una tercera vez, a lo que él respondió que estaba rendido. Le dije que no joda, con eso estaba cansado?
La vibración de mi celular nos distrajo. Era una amiga preguntándome dónde estaba. Cuando colgué ví la hora. Era súper tarde. Casi las cinco. La entrevista era a las 5:30. Nos levantamos rápido. Me sirvió olluquito, coca cola y un pastel, ya que el día anterior había sido cumpleaños de su hermano.
Me preguntó a dónde tenía que ir. Tomamos un taxi, leímos Perú.21, nos besamos mucho más. Hasta que llegamos a la Biblioteca Nacional de San Borja. Le presenté a una amiga, nos besamos y se fue.
Entrevisté a Marco Zunino y al regresar a casa, mi madre molesta me incriminó por haber estado fuera todo el día. Le dije que me quedé haciendo un trabajo. Dormí como nunca esa noche sin imaginar que, meses después, se casaría con otra.
miércoles, 6 de octubre de 2010
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2 comentarios:
ke bueno ke ahora puedo entrara tu blog,a pesar de que quizás no te guste lo ke te voy a decir, me enternece tu historia, nosé si eso es raro, pero me gusta como lo haz contado
a mi me alegra que hayas pasado por aquí
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